Agenda21. Un paso hacia el desarrollo sostenible

Agenda21. Un paso hacia el desarrollo sostenible

hoja_300La Agenda 21 se configura como una herramienta para conseguir resultados factibles y medibles a nivel local en aras de la sostenibilidad. En este texto haremos un breve repaso al origen, y estructura general de la Agenda 21 como instrumento al servicio del Desarrollo Sostenible.

Pero antes quizá habría que hacer una breve referencia a qué es y qué significa el Desarrollo Sostenible. En una sociedad en la que prima el consumo, consecuencia de una producción a gran escala, se necesitan tecnologías y procesos que consumen de forma masiva recursos naturales para dar lugar a productos manufacturados, generándose en su producción problemas de contaminación que se han convertido en globales.

Fue en los años 70 cuando se constatan una serie de problemas medioambientales a escala global como son el efecto invernadero y el agujero de la capa de ozono. Problemas que inspiran una conferencia mundial llamada Cumbre de Estocolmo en 1972 donde se empieza a perfilar lo que en un futuro se entenderá como Desarrollo Sostenible. Y es que en los principios de la Declaración de Estocolmo se exponía lo siguiente:

“A nuestro alrededor vemos multiplicarse las pruebas del daño causado por el hombre en muchas regiones de la Tierra: niveles peligrosos de contaminación, (…) destrucción de recursos insustituibles (…) Millones de personas siguen viviendo muy por debajo de los niveles mínimos necesarios (… ) Por ello, los países en desarrollo deben dirigir sus esfuerzos hacia el desarrollo, teniendo presente sus prioridades y la necesidad de salvaguardar y mejorar el medio”.

Con este panorama, se hace necesaria la integración de la componente ambiental y social dentro del crecimiento económico, convirtiendo este crecimiento en desarrollo para poder conseguir así sistemas más eficientes y desarrollar potencialidades. Se llega, de este modo, al concepto de Desarrollo sostenible, acuñado por Brundtland en su informe de 1987, y que la Cumbre de Río de 1992 adopta: ” es el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de generaciones futuras para satisfacer las suyas” (Comisión Mundial de Medio Ambiente. Informe Bruntdland 1987).

La Cumbre de Río aprobó un documento llamado Agenda 21 surgido del Plan de Acción de las Naciones Unidas para un Desarrollo Sostenible en el siglo XXI. Este documento implica abordar programas de actuación para la aplicación práctica a escala local basándose en la premisa: Piensa globalmente y actúa localmente. Dicho plan se basa en los siguientes principios:

  • Desarrollo social y económico
  • Gestión adecuada de los recursos para el desarrollo
  • Fortalecimiento de la participación ciudadana
  • Metodologías y modos de ejecución e implantación

Este plan se concreta a nivel local mediante de la firma de la Carta de Aalborg por parte de aquellos entes locales que se suscriban a dicho Plan de Acción.

Visto de forma concisa el contexto en que surge la Agenda 21, podemos perfilar de forma general cómo se ha de proceder en la realización de una Agenda 21. La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) en su código de buenas prácticas ambientales hace un repaso en profundidad a las distintas fases que deben contemplarse, siendo básicas las siguientes:

  • Realización de un diagnóstico ecónomico, social y ambiental del municipio.
  • Definición de un sistema de indicadores que midan el grado de sostenibilidad.
  • Realización de un plan de acción en el que se contemplen actuaciones y proyectos medibles.

Cada una de esta fases tiene una doble dimensión: técnica y de participación ciudadana siendo ésta componente esencial en todas las fases.

Agendas 21 pioneras en España han sido la de Vitoria- Gastéiz y la de Gijón por ejemplo. En esta página web llamada Agenda 21 Local se puede consultar cúantos municipios y entes locales tienen Agenda 21 o están en ello. Una cosa está claro, no puede darse una Agenda 21 por terminada pues siempre habrá nuevas situaciones que habrán de medirse, desarrollando actuaciones que minimicen el impacto económico, social y/o ambiental que pueda ocasionarse. Es necesario un compromiso de todas las partes implicadas: administración, empresa privada y ciudadanía para la consecución de estos objetivos y para que la Agenda 21 se desarrolle adecuadamente. El que se consiga o no es otra cosa y no es objeto de este texto.

Foto: Gerard Arcos

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Etiquetas: agenda 21, capa de ozono, Carta de Aalborg, Conferencia de Estocolmo, Cumbre de Río, desarrollo sostenible, efecto inverndero, Informe Brundtland, sostenibilidad

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